Me perdí un poco del eje pero ya estoy girando en esta sintonía.
Hace muchos días vengo soñándote, no sé cómo encontrarte, pero en mis sueños estás presente todas las noches (y en alguna que otra siesta).
Cada vez que aparecés, hacés de la misma situación un teatro, me decís al final de todo que me amás y ¿yo que siento al respecto? jamás llego a responderte porque ese silencio eterno entre tu te amo y mi respuesta es lo que rompe el sueño, sé qué quiero decirte que no, pero siempre me despierto.
Algo similar sucedió en la vida real, solté un te amo y no te miré a la cara, porque tampoco me atreví a hacerlo y entre ese instante y tú respuesta fue algo eterno y era la primera vez que lo decía, tenía el pánico en la garganta y la última vez que lo solté ya no me importó la respuesta o si hubiera una respuesta y te callé poniendo un dedo entre tus labios, te dí un beso y me fui caminando, me prendí un cigarrillo y aún así miré atrás y no te habías ido, te quedaste ahí parado, te regalé una sonrisa y seguí caminando.
Vengo soñándote hace un par de noches.