jueves, 18 de junio de 2026

Despedirme o quedarme.

    Últimamente los días vienen siendo de mucha reflexión, de pensamientos extraños, de ideas raras, de emociones extremas, de sentimientos rotos, de autoestima herida (por no decir inexistente), de mirar al techo como si ese color blanco me fuera a dar una respuesta, como si esa línea que se marca en la pintura fuese algo revelador, de mucho cansancio pero no ese agotamiento que tenés después de un largo día, es algo más como vivir agotada, pelear en mi propia mente porque sí, en éstos días tengo que decidir si despedirme o quedarme.

   Lo pienso y todo lo que conozco y sé está acá, solo quise ser amada y casi salí muerta y si me voy conoceré otra especie de dolor, el de la ausencia, pero en el pasado he luchado con ese dolor y le gané, no sé si quiera quedarme en éste lugar que, para ser feliz tengo que aceptar condiciones qué estrujan el corazón.

   ¿Y si me despido y me voy?

viernes, 12 de junio de 2026

Nadie tiene la culpa.

   Estoy muy cansada y sólo quiero dormir, hace mucho tiempo vengo meditando sobre ésto, nadie tiene la culpa.

  Nadie tiene la culpa de mis estallos, de mí yo literario que amó leer y escribir, de mi yo histriónica porque todo era una tragedia, nunca supe diferenciar una cosa pequeña de una gigante, el ataque siempre fue ataque, de mí yo borracha, ay sí ese que lo disfruté cada segundo de lo que recuerdo (y lo que no también), de mí yo leal que no alcanzó o no fue lo suficiente, de mi yo habitando el amor, nunca tuve que habitarlo porque eso destruyó lo poco que pude construir con lo que dejaron de mí.

(Habrán más pero hoy realmente no importan).

  No fue culpa de nadie, no va a serlo y no será, en otra vida podemos volver a encontrarnos.

   Hasta la próxima.

jueves, 11 de junio de 2026

Me sobra el aire y me faltan ganas de respirar.

     Después de encontrarnos, de coincidir, de ser correspondidos, después de querernos, amarnos, atravesar dolores, felicidades, atravesar tanto y aún así quisiste romper ésto tan hermoso que construimos, parece que no era lo más maravilloso para vos, no soy merecedora de nada bueno, por eso cada vez me rompés un poco más y más y la grieta ya se empieza a ver, todo lo que pensé no fueron inseguridades, fueron certezas gritando que no estaban allí en vano, nunca me quisiste para nada ni para bien ni para mal, no soy nada de lo que te gusta, no tengo nada que te guste, no tengo habilidades, cualidades, no tengo nada sólo tengo vida y a veces pienso que, ¿para qué la tengo?

   Lloro por las noches, en silencio, bajito y entre sollozos tomo aire y pareciera sobrar en este pecho que está roto, me gustaría frenar allí pero cada día tengo menos ganas de respirar.

domingo, 17 de mayo de 2026

27 de abril.

   Me tardé un poco pero acá escribo.


  Tenía pleno conocimiento de que ese lunes supe qué íbamos a hacer.

  Personalmente venía de unas semanas muy tristes, se me había roto la vida totalmente y sabía que se iba a romper más aún ese lunes, porque la persona a quién amo se dedicó a romper la poca esperanza que quedaba, quise irme pero no supe a dónde, tenía que quedarme para cuidarte, no me podía ir, no, no podía dejarte aunque no tuviera una conexión con la persona que tenía como pareja, me tenía que quedar con vos y si me lo hubieran permitido me quedaba toda la eternidad con vos.

  Estabas muy tranquilo, lloré, te abracé tanto y te besé tanto que no sé cómo no te llevaste mis labios con vos, por ahí si te llevaste una parte de mi y yo no lo supe hasta hoy.

  27 de abril, el tiempo pasa rápido y lento,

 ¿cómo explicarte que todavía me duele el alma?

  Todavía lloro tu existencia y tu ausencia, no entiendo cómo me dejaste sola después de todo mi Wú, este mundo es muy cruel y despiadado, no entiendo este mundo y nunca lo voy a entender, no entiendo cómo te fuiste y me dejaste acá, si te conocí y fuiste lo más lindo del amor, fuiste lo mejor del amor, los ojos más intensos que me miraron, siempre tuve cerca el amor pero lo tenía tan por sentado que pensé que iba a ser para mí siempre y tú siempre fue tan corto y qué largo se me va a hacer no querer ir a tu encuentro. 

  Todavía sigo aquí desbloqueando recuerdos de cosas desapercibidas, pero vienen a mí memoria muy nítidas, es que dicen que cuándo se vuelve una y otra vez a un recuerdo, este puede ser distorsionado de tanto recordarlo, en cambio los pequeños recuerdos que quedaron olvidados vuelven tan nítidos que parecen que los colores son los que se iluminaron hoy con el sol del día.

  Porque esta noche te voy a extrañar, te voy a recordar, te voy a soñar y con eso voy a tener que conformarme porque mi amor, hoy no estás conmigo y fue todo tan maravilloso hasta aquel 27 de abril que nos separó, que nos dejó arruinados en planos diferentes y hoy toca extrañarte para siempre y que ojalá que cuando esté allí vayas a mi encuentro, te prometo en la próxima vida buscarte mucho antes porque nos vamos a reconocer.

  

domingo, 12 de abril de 2026

El primer y último colectivo.

  Ya habíamos escuchado sobre la pandemia, estallaba del otro lado del mundo, a pesar de todas restricciones el ser humano es tan idiota que todo el mundo tuvo que padecer la pandemia, el gobierno nacional ya venía planteando en noticias el aislamiento social, le pusieron fecha, nadie lo creyó, esa fue la última vez que viajé en colectivo, era una mañana muy hermosa, estaba sentada en el 110 camino a la facultad, estaba en cuarto año y llevaba en mi mochila toda la ilusión de volver a estudiar después de haber casi muerto y enfrentarme a nuevos desafíos, o así lo pensé, cargué el vaso térmico con té y los cuadernos que utilicé durante tres años (ya pasaron más de 9 años y sigo usando los mismos en otra carrera) y la sube bien puesta, esperaba lo mejor, ya estaba en el baile y tenía que bailar, no lo sabía con exactitud pero también era la primera vez que viajaba a un destino conocido para encontrar que todo lo nuevo era desconocido y el día de hoy quisiera no haber conocido nada de aquello que me hizo querer morir tantas veces, ahí estaba, parado, no sabía quién era pero tenía nombre y apellido, cara, camisa celeste a rayas y un perfume muy fuerte, olía a la sensación de muerte bordeando mi vida, cuándo la vida se siente en jaque lo sabemos, ese día lo supe, hoy me acuerdo de esa mezcla de emociones dentro del colectivo y tendría que haberme dado cuenta de qué me esperaba, los presentimientos no se equivocan chico, fui demasiado feliz, me dediqué a estudiar, a sufrir, a estar con mi familia, sentía que les debía ese tiempo pero durante tres meses no pude salir afuera porque la agorafobia volvió con más fuerza por el miedo instaurado en la sociedad, qué hermoso ese impasse en mi vida, todos se morían (mi mamá más todavía) pero yo estaba ahí, era re contra desesperante que no me alcanzara el tiempo para recuperar el mismo tiempo perdido. Lo intenté, era inevitable cruzar miradas y desafiar a lo que me enloqueció y después terminó por romperme, tuve que despedir a una parte de mi que se quedó en el cementerio y volver ese día vacía, fue la última vez la que hablamos que me ronda muchísimo, a veces volvés y me hablás y es cuando más desesperada y estresada estoy.

  Hoy además de cansada, estresada, agotada, drenada, liquidada, dolida, sentida, entre otros adjetivos que ya no sé cuáles mencionar, entre mis sueños los veo, vienen a darme un poco de ánimos a ver si arranco el vuelo pero me cuesta dormir si soy solo yo quién duerme y nadie se queda despierto a ver la realidad, me da miedo que pase algo y que algo tan idiota como dormir sea el causante de perderme momentos culmines, mucho texto. 

  Pandemia, amor, familia, tragedia, muerte, nuevo paradigma, dolor, duelo, fracaso, dolor, lastimarnos, volver a ser desconocidos porque no estamos en el mismo mundo, buscar el tiempo perdido, todo ésto en un solo viaje, el colectivo que me tomé fue el primero de muchas cosas y el último de muchas más, fue un antes y un después y qué lindo se sintió saber que no existías, mi vida era muy linda antes de saber que ibas a sacudir mi vida entera, la vida entera, el mundo entero. 

sábado, 4 de abril de 2026

Cuando ya no estés.

    Ya van unos meses donde cambiaste toda mi rutina, mi vida gira en torno a tu vida, la entrega del cuidado es parte no solo de mi persona sino también de mi profesión y mi manera de vivir, al principio no tenía tiempo para mí y fuiste tire y afloje, fuiste un te doy un tiempo pero en ese tiempo de voy a dar unos ratos de desesperación para que no te olvides de qué acá estoy.

   No sé si es por cómo veo, siento y actúo pero me estaba cansando y consumiendo, todo tenía que cronometrarlo para poner mis tiempos en orden con los tuyos y si llegaba sólo 5 minutos tarde te pedía perdón llorando y repitiendo que nunca más iba a pasar, ahora que no está pasando necesito que pase porque no puedo estar lejos de vos y quiero creer que no podés estar sin mí, que me necesitás como te necesito y que nadie te va a cuidar mejor que yo, qué egoísta, quiero tu bien a costa de mi mal, no quiero que te vayas porque no quiero soltarte y siempre pido a quién esté de turno un instante más para abrazarte, para olerte, para acariciarte, para escuchar música juntos, para tomar mates juntos, para que te enojes conmigo y yo me enoje con vos porque no me dejás ni ir al baño.

   Hoy llueve, hoy no estás acá, hoy no puedo hacer nada porque este tiempo a solas me hace pensar que tal vez no fue suficiente lo que hice y después me respondo que sí, que hice mucho y más, que toda esta lloradera no tiene sentido porque hay sentimientos y momentos que ya tendría que asumir, pero no puedo, no lo escondo tampoco.

   Porfa, no te vayas, mañana te voy a buscar, no te vayas porque cuando ya no estés no sé que voy a hacer conmigo sin vos.

miércoles, 4 de marzo de 2026

El presente y el hoy.

   Siempre supimos que iba a llegar este hoy, vamos quemando el presente y nunca vemos que el futuro es hoy, nunca llegamos a ese futuro hasta que lo estamos viviendo.

  Quiero pedirte perdón por cada vez que sufriste por algo que hice mal, no sé si darte espacio o achicar el espacio entre nosotros, porque tiempo nos queda poco y no sé bien qué hacer.

  Hoy me voy a levantar a las 3.40 am para verte dormir porque hasta hoy no era algo relevante pero verte respirar me hace hacer volverme a respirar a mi.

  Vamos que te acompaño de la mano tiempo a tiempo, yo no me voy a quedar sentada, voy a luchar a contra reloj para que tus suspiros sean la calma que necesites.

  Y si sólo, sí, solo sí fuera necesario que te fueras al otro lado de las nubes y quisieras mirarme sentado desde ese lado del cielo y yo tener que mirarte desde abajo y aquí en la tierra, quiero que sepas que te amé, te amo y te voy a amar hasta volvernos a encontrar, quisiera que te quedes toda mi vida pero sólo puedo quedarme toda tu vida.

  Estoy en vilo, pero nadie va a poder sacarme toda tierra movida para que andaras en paz, el cielo no puedo moverlo porque sigo acá y mientras estés acá vamos a vivir, no quiero despedirte, quiero que seas el presente y el hoy para todo el futuro.

  Qué egoísta, que tristeza.

jueves, 12 de febrero de 2026

La idea y la realidad.

   Muchas veces proyectamos las ideas que tenemos como si fueran ideas que podemos trasladar a otras personas como si también fueran sus metas y no es así, nunca lo fue, ni lo será.

  Ayer, hoy y mañana me voy a seguir planteando qué es lo que me hace compartir con vos, o qué fue lo que me llevó a compartir, qué fue lo que nos unió, porque muy parecidos no somos, porque muy parecido no pensamos, muy parecido no vivimos, no sentimos, no queremos, no sé si hasta tal vez no amamos de la misma manera.

  Y la realidad golpea y muy fuerte, duele, porque esa idea es el resultado de años y años de anhelos muy profundos y de silencios, de esos que no se pueden compartir porque cuando quise hacerlo la respuesta me hizo llorar en silencio, porque no es solo este lado, nunca fue unilateral, qué estúpida que fui, esa idea que se convirtió en deseo que después se fue apagando es el sueño con el que todavía duermo y despierto, al menos en los sueños sí se puede hacer realidad la realidad que duele pero es tan amena y linda, esos sueños sí que valen la pena, pero son eso, sueños.

  Te dicen -dale, perseguí tus sueños, no seas cagón, quedarse con la pregunta no es opcional, no es forma de vivir- ¿Y cuál sería esa forma correcta de caminar juntos? Si es que existe.

  No, no soy muy romántica, pero sí que cuando llegaste me diste ganas de serlo, que cuando llegaste me diste ganas de creer, de creerlo, de creerte, de confiar, de pensar que sí la vida nos da oportunidades para que cuando venga ese tren podamos subir, con miedo, con ansiedad, con incertidumbre pero subirnos en fin y todo lo que pensaba que era anti yo, era todo nosotros.

  Qué estúpida realmente, qué estúpida soy, si yo sé y tengo la certeza de que nunca voy a poder ser amada, no soy de las personas por las cuáles alguien se arriesga, se juega, se lanza, que presumir, que abrazar, que querer, que sentir que la vida es tan corta si no estoy, no soy esa, nunca voy a serlo y mientras más rápido lo acepte, menos tiempo me va a ganar este dolor.

martes, 3 de febrero de 2026

30 y sin reivindicar nada.

   Hoy, sí hoy cumplo 30 años, exactamente hace 15 años tuve un día pésimo, veía como mis conocidas hacían sus fiestas de 15 años, con globos, salones, vestido pomposo, vals con sus papás. Tenía una futura añoranza porque supe que eso no tenía que ver conmigo, no es que no me lo podía permitir, es que mi familia nunca me lo quiso permitir, podrían haberlo realizado pero la pelea y el ego les ganó más, ese día me prometí algo a mí misma, que sí llegaba esa persona y esa persona supiera que mis dolores fueran apuestas a resolver, iba a hacer mi casamiento de la misma forma que hubiera querido a mis 15 años, ser una princesa que se convierte en reina. 

¿Me lo dicen ustedes o me lo digo yo?

  Sin dudas yo nací con algún propósito pero seguramente no con el propósito de tener una fiesta como nunca la tuve, pero esta vez no es algo que simboliza una costumbre, sino que sería la unión más hermosa y bella del mundo. 

 ¿Me lo dicen ustedes o me lo dijo yo?

  Siempre desde muy pequeña supe que no soy digna de querer ni de amar, que no soy merecedora de cosas bonitas y que no hablo el mismo idioma emocional que los demás, porque hay ciertas cosas que esperamos como si fueran a pasar. Hoy, digo basta, no voy a seguir esperando nada, si no llegó es porque no va a llegar nunca jamás en la vida, si eso no cambió tengo que cambiarlo yo.

 Ahora sí, ¿Se los digo yo?

  Si empieza es porque el principio tiene fin, nada es infinito, nada es eterno y quién se quede a ver lo eterno que nos avise cuando suceda así no nos cansamos de esperar tanto. 

  ¡Nos vemos! 

  Me voy a buscar la mejor fiesta de mi vida con mi vestido pomposo, globos, flores y todos los que me amaron conmigo. 🩷

domingo, 18 de enero de 2026

Vivo en un amor eterno.

  Ojalá algún día me amaran cómo yo amo, es un pensamiento que me anda rumiando siempre, es que amo tan intensamente, tan insensatamente que no puede tener ni pies ni cabeza, me preguntan si alguien me ama, sí claro, siempre alguien nos ama, pero no tanto como lo, la, los, les, las, que quieran amamos, me sale un sentimiento meramente desde el alma si es que existe algo así que no se cansa de ser y de sentir, no sé bien qué será eso pero sé que podría dar la vida por quiénes amo, tampoco es que sea tan importante mi vida, pero dentro mío sí es muy importante a los que amo, no porque los haya elegido, también se han ganado su lugar, la reciprocidad aquí se mantiene y se reconoce, no amo en vano, (alpedo) no es esto de decir "doy sin esperar nada a cambio", no mi gente, hay que dar para recibir porque somos merecedores, no necesitamos amor, merecemos amor, merecemos ese amor y si no sentís que estés listo para recibir ese amor, no lo aceptes porque devolver eso es muy enaltecedor, no cualquiera merece tu amor.

  Sos muchísimo, no te conformes con menos.

  En este caso menos por menos no es más, nunca va a ser más, es cero, agarrás tu persona y te vas.

miércoles, 14 de enero de 2026

13 de enero.

  Voy a dejar plasmado aquí lo que sucedió hoy, porque no quiero contárselo a nadie pero sí me lo quiero contar a mí.

  No vas a ser pendeja, no vas a ser boluda, vas a seguir sea o no sea, si o no, no importa, estás viviendo y ya te quisiste bajar un par de estaciones atrás y no te lo permitieron, hoy te toca a vos (a mí) de tener la responsabilidad, el mundo no va a frenar a darte una palmadita en la espalda, nadie va a bajar de su vida a lamentarse, tampoco quiero ninguna lástima, ya estoy hasta el pingo comprometida con la vida que no, no me puedo bajar.

  Ojo tal vez está todo bien, esta es la que creo que sí es la respuesta, pero bueno vieron que hay ciertos factores que no tienen nada que ver conmigo que predisponen ciertas cositas, jajjjjjjajja lo peor de toda la genética me tocó, debería ser algo absurdo, me río sola, me voy a seguir riendo y no darle entidad a esto.

  UN MARTES 13 BIEN 13.

martes, 13 de enero de 2026

¿Con qué estuviste conectada esta semana?

  Siempre que tengo una sesión con mi psicólogo lo primero que me pregunta es "¿Con qué estuviste conectada esta semana? ¿En dónde pusiste más énfasis con tus pensamientos?".

  Sueño volver atrás algunas veces y vengo al presente para saber que todo marcha en rueditas, pero a veces hay instantes que dónde me quedo atrás para repetir una y otra vez algún momento clave que me saca una sonrisa, justamente cuando estoy conectando con algún momento así de intenso hay algo que en el presente resuena y me hace sonreír más todavía, una frase de una canción, un aroma, como asoma el sol por la ventana, alguna sensación como el reparador en mis manos, algo que sé qué me está haciendo un guiño, como ir a ver una película antigua y salir con una nostalgia, aunque sabés cómo empieza y como termina, querés volver a verla porque esa nostalgia no es nostalgia, es añoranza, tal vez a veces alimento la fantasía de volver a vivir esos momentos por primera vez y esos momentos fueron primera, última y única vez y eso es lo que los hace más memorables. 

  ¿Con qué estuve conectada esta semana?

  Sería difícil de explicarte sino empiezo por el comienzo y es un sólo instante que duró unos segundos pero lo puedo relatar como si hubiera sido una vida entera.

domingo, 11 de enero de 2026

Bueno, ¿y qué esperaba?

  Siempre pensé que era una mina totalmente misteriosa y sigilosa, que hace ruido cuando quiere gritar la gracia y gloria; y cuando no, se va caminando sin ruido y con pena.

  En algún momento fui una chica adolescente qué se enamoró y creía saber todo sobre el amor, sobre señales y delatadores claros, estaba muy segura sobre eso y lo escondía por ser señal de fragilidad, ah pero las señales sobre algo que ya se ha roto las pensé mucho más claras en mí mente, aunque esto no fuera algo que me afectara porque algo qué sí tenía claro es que el amor se nota y el desamor se nota muchísimo más.

  Siguen siendo problemas con los cuáles nunca conté en modo primera persona y hoy en retrospectiva sí me hubiera gustado, me hubiera encantado tener ese problema como necesidad y urgencia como cuándo te dicen que toda declaración de amor es urgente porque sino todo se apaga, pero estaba más ocupada en tratar de ordenar mi crisis existencial que no hubo tiempo para darme permiso de querer, de gustar, de amar, ¿cómo amar a alguien más sino pude amarme a mí? No por falta de amor, sino por no poder aplicarlo.

  Hace un tiempo, cuando ya pensé que dejé todo eso atrás y tenía que empezar a madurar, no puedo estar pensando que la muerte está detrás de mí todo el tiempo porque no soy tan importante, de hecho no soy nadie, justo en ese momento me enamoré.

  Hoy el algoritmo me sugirió "10 señales que revelan que esa persona está interesada en vos", entré para saber si él estaba interesado en mí y resulta que todo ese tiempo yo soy la que estuve interesada en él. En algún momento sí pasó, no me dí cuenta hasta hoy con el silencio que transité ese sentimiento y qué tan obvia fui sin ni siquiera haberme dado cuenta.

  Resulta que yo estaba interesada en él y no tuve qué decir ni una palabra, qué estúpida fui.

Qué débil.

Qué frágil.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Acá sigo contándote.

  Hola, ¿Cómo estás?

  Acá estoy luchando un poco contra este cuerpito que a veces me da batalla, pero siempre intentando salir adelante, en estos momentos es donde hablo en plural, el completo de mi esencia está en mi contra, cuerpo/mente/alma y no es que estoy aburrida y pienso "hoy me voy a poner bien del orto y voy a desarrollar una enfermedad y encima me va a dar un pico nostálgico melancólico y voy a extrañar eso que no existió para sentir un vacío infinito"; el fin la cuestión es que esto no te lo puedo contar porque andás muy en tus cosas y tal vez no lo vayas a entender (y yo tampoco lo entiendo).

   No sé lo que te sucede que no querés seguir adelante, te veo y no entiendo cómo pretendés que sí al momento de que alguien quiere ayudarte ignorás esa ayuda, ¿sabés cómo va a terminar eso? El escenario es el siguiente: vas a terminar conviviendo con un egocéntrico narcisista que cuando vea que estás haciendo todo el esfuerzo del mundo para poder encajar en algo que estás forzando, lo único que va a hacer es quejarse y encontrar la falla y vas a tener que tragarte las lágrimas porque no, vos no podés asimilar qué estás haciendo todo lo que te pide (y más) para tener una reacción negativa del otro lado, porque en vez de un gracias, vas a recibir algo que encuentre que no le gustó y te va a hablar mal y vas a tener que esperar a que se duerma para fumarte un cigarrillo y respirar.

   Buscá un futuro diferente a ese, no te quedes con la pregunta de que "qué hubiera pasado sí?"... No hay una respuesta correcta pero esa pregunta debe ser respondida y solo vos podés responder eso, te digo que el ejemplo no está muy alejado de una realidad vivencial de muchísimas mujeres que hoy duermen con alguien quién mañana se levanta y sigue buscándole el pelo al huevo, hay días infinitamente felices (y peronistas) y hay otros totalmente derechistas y liberales, hay que relajarse y tratar de buscar otra salida pero empezá por algo, no podés seguir esperando a que venga, a qué vuelva, a qué te gane la ansiedad, a qué tengas que tomarte un protector gástrico, salen caros y aunque no parezca llega una edad donde empezás una pastilla para esto, dos para aquello, tres para lo otro y terminás en un bucle circular donde la farmacia es tu segunda casa, no es sano, hay que volver a lo natural y lo más natural y sabio que podés hacer es levantarte, ir a darte la cabeza contra la pared pero hacé algo por vos.

  Te lo pido, te lo imploro, hoy es muy tarde pero otro día te sigo explicando.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Más cosas que no puedo decirte.

  Hola, ¿Cómo estás?

  Vengo a contarte del sueño que tenías para tu futuro sobre casarte, la mayoría de los hombres no quieren casarse y la mayoría de las mujeres si lo deseamos pero en una relación es un tira y afloje de ambos lados y a veces tenemos que renunciar a los propios sueños y deseos para poder estar relativamente en paz, viste que hay ciertos temas que se tocan y la otra parte se amarga, yo por mí parte asumí que esa pequeña Karen (que siempre fue una princesa) que era un lagarto e iba a convertirse en reina el día que me casara y que la princesa de mi vida sería la primogénita, hubo un romance previo a todo esto de abandonar este sueño de ser princesa para convertirme en reina pero fue tan fugaz que ya no lo recuerdo, no recuerdo ni quién fue el futuro ex marido, a veces sí es duro dejar a un lado un sueño tan grande y un deseo que alimentamos como lo es casarse con un vestido pomposo, más si no tuvimos esa fiesta de 15 años, dónde pasabas de niña a princesa, de todas formas lo que me duele a mí es nunca haber sido princesa de ningún palacio más que el peso del hecho de no casarme, aunque no lo creas esos deseos cuando los vamos viendo cada vez más lejos y avanzamos más en la vida, la esperanza sobre eso se va aplacando, algunas solo tienen suerte y otras tienen la certeza que sí van a tener su vestido pomposo, sí son reinas, pero a veces importa mucho más de dónde viene esa propuesta y no podés esperar toda la vida a qué venga, porque no sabés si va a volver y esa vaga promesa de casamiento no puede estar presente con su ausencia, pero eso es algo que hay que trabajarlo con una misma y sentarse y saber que hay cosas que nunca nos van a suceder, no porque no las merezcamos, no se puede sobrepasar los deseos y sueños de los demás y los demás es el otro, es quién está a tu lado.

  Después te sigo hablando del resto que te debo.