Después de encontrarnos, de coincidir, de ser correspondidos, después de querernos, amarnos, atravesar dolores, felicidades, atravesar tanto y aún así quisiste romper ésto tan hermoso que construimos, parece que no era lo más maravilloso para vos, no soy merecedora de nada bueno, por eso cada vez me rompés un poco más y más y la grieta ya se empieza a ver, todo lo que pensé no fueron inseguridades, fueron certezas gritando que no estaban allí en vano, nunca me quisiste para nada ni para bien ni para mal, no soy nada de lo que te gusta, no tengo nada que te guste, no tengo habilidades, cualidades, no tengo nada sólo tengo vida y a veces pienso que, ¿para qué la tengo?
Lloro por las noches, en silencio, bajito y entre sollozos tomo aire y pareciera sobrar en este pecho que está roto, me gustaría frenar allí pero cada día tengo menos ganas de respirar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario