Me tardé un poco pero acá escribo.
Tenía pleno conocimiento de que ese lunes supe qué íbamos a hacer.
Personalmente venía de unas semanas muy tristes, se me había roto la vida totalmente y sabía que se iba a romper más aún ese lunes, porque la persona a quién amo se dedicó a romper la poca esperanza que quedaba, quise irme pero no supe a dónde, tenía que quedarme para cuidarte, no me podía ir, no, no podía dejarte aunque no tuviera una conexión con la persona que tenía como pareja, me tenía que quedar con vos y si me lo hubieran permitido me quedaba toda la eternidad con vos.
Estabas muy tranquilo, lloré, te abracé tanto y te besé tanto que no sé cómo no te llevaste mis labios con vos, por ahí si te llevaste una parte de mi y yo no lo supe hasta hoy.
27 de abril, el tiempo pasa rápido y lento,
¿cómo explicarte que todavía me duele el alma?
Todavía lloro tu existencia y tu ausencia, no entiendo cómo me dejaste sola después de todo mi Wú, este mundo es muy cruel y despiadado, no entiendo este mundo y nunca lo voy a entender, no entiendo cómo te fuiste y me dejaste acá, si te conocí y fuiste lo más lindo del amor, fuiste lo mejor del amor, los ojos más intensos que me miraron, siempre tuve cerca el amor pero lo tenía tan por sentado que pensé que iba a ser para mí siempre y tú siempre fue tan corto y qué largo se me va a hacer no querer ir a tu encuentro.
Todavía sigo aquí desbloqueando recuerdos de cosas desapercibidas, pero vienen a mí memoria muy nítidas, es que dicen que cuándo se vuelve una y otra vez a un recuerdo, este puede ser distorsionado de tanto recordarlo, en cambio los pequeños recuerdos que quedaron olvidados vuelven tan nítidos que parecen que los colores son los que se iluminaron hoy con el sol del día.
Porque esta noche te voy a extrañar, te voy a recordar, te voy a soñar y con eso voy a tener que conformarme porque mi amor, hoy no estás conmigo y fue todo tan maravilloso hasta aquel 27 de abril que nos separó, que nos dejó arruinados en planos diferentes y hoy toca extrañarte para siempre y que ojalá que cuando esté allí vayas a mi encuentro, te prometo en la próxima vida buscarte mucho antes porque nos vamos a reconocer.