Sucedió que desde que te fuiste, me dí cuenta de que ya no bailo, ya no canto, ya no me grabo, ya no leo en voz alta, lo único que me salen son las lágrimas.
Sucedió que estoy tan mal nuevamente que me toca disimular y qué bien lo hago porque mi mamá me dijo que me ve bien, si supiera lo destrozada que estoy y lo rota que se puede estar atrás de una sonrisa. Ya no le encuentro la gracia a la cerveza que tomábamos juntos, porque realmente estás en todo y en todos lados, no sé cómo hacer que te vayas, porque hace un montón de tiempo que te fuiste, lo único que aprendí es a bajar la inflamación de mis ojos que al llorar también saben encontrarte.
Hoy es viernes, tengo que irme pero no puedo parar de llorar y pensar en que toda esta tragedia parece una novela.