Hola, perdón que haya dejado tu recuerdo a un costado, pero a veces pensarlo o pensarte me hace muy mal, sin saber siquiera cómo sonará tu voz.
Por momentos entiendo que este es mi destino, llamalo destino, casualidad, causalidad, lo que sea, pero es más triste no tener opciones para elegir y tener que seguir un único camino que tener varios caminos para elegir por dónde ir.
Yo sé que en esta vida no vamos a poder ser, en algún lugar de mi alma estarás guardado y te voy a guardar todo lo que siento deberte, no puedo dárselo a nadie más porque vivo con la ilusión de que algún día aparezcas en mi vida.
Veo tu cara aunque nunca existirá, siento tu olor aunque nunca vaya a olerlo, a veces aparecés en mis sueños pero nunca llego a verte, sólo tengo esa leve sensación de que estuviste y te fuiste.
Solo te pido un favor, sé que es gigante para tan pequeña comprensión, si algún día llegás a venir, quedate por favor, no sabría que hacer con la partida de lo que más voy a amar en la vida y en la eternidad.