El otro día me acordaba del primer amor de mi vida, habré tenido siete años y lo perseguí por mucho tiempo, hasta que llegó la persona que me movió el cielo y la tierra y caminé por las nubes unos meses, resulta que el primer amor de mi vida vino a buscarme, pero ya era tarde, le dije que no y no me arrepiento porque todo lo que sentía era nostalgia al tener que mirarlo todos los días a la cara y saber que andaba con una y con otra, ya no me importaba, ahora está casado, tiene un hijo y un trabajo en una casa de electrodomésticos, eso es todo lo que sé y no quiero saber más, crecimos juntos y no me quiero atar a algo tan lejano, pero por las noches cuando lo veía pasar, me dormía mirando una película romántica y deseaba con todas mis fuerzas, (qué es igual a cero) que algún día me viniera a buscar, eso me dio la pauta de que hay que tener cuidado con lo que deseamos y que todo lo que amo nunca me amó y lo merezco por no amar todo lo que me ama.
Qué contradictorio todo, ¿no?
Tal vez te esté deseando en éste momento, aunque no creo que sucedas, todos los días te veo y no me amás como te amo.
