Cada vez que me ví extrañando a alguien, en realidad me extrañaba a mí en ese momento, pero esta vez es diferente, no me veo extrañando sola, nos extraño, te extraño, te extraño a vos con tus excentricidades, con tu manera errática de hablar, esa particularidad que hacés con las eses y las enes, esa forma de mirarme para confirmar si sigo el relato, extraño no haberte dicho tantas cosas por vergüenza y por pudor, me veo volando sentada hacia el cielo y ahora las alas desaparecieron y no me queda más que caminar por el suelo, extraño como te parás para parecer más alto y tus besos en la frente, como una sanación, como una salvación, cómo una protección, eso que sin palabras me decía "estoy acá y no me voy a ir".
No me extraño a mí, te extraño siempre y siempre lo voy a hacer.