jueves, 3 de febrero de 2022

En mis sueños.

  Cierro los ojos y duermo, te encuentro ahí en la esquina de siempre, donde me esperan todos los besos que van desde la frente al cuello, nadie puede amarme mejor porque nadie me conoce mejor y sé que en el relato de tus ojos me mostrás todo lo que no me querés decir, pero ese vos qué vive dentro de mí me habla, se expande, se vulnera, lo defiendo de todo mal porque alguien tan increíble no puede ser tan malo y menos que sean malos con esta persona maravillosa que está frente a mis ojos, desde mis cristales te veo y se me llena el pecho de orgullo, encontré el amor, estaba por rendirme y te encontré ahí, viviendo, tan espléndido que no entiendo cómo todos los demás no te ven como te veo, como te aprecio, como te amo, como te anhelo, como te espero.

  Tal vez y reflexiono, tuve que esperar tanto para encontrarte porque era demasiado grande este amor como para que se presentara y no diera la vida por él, aunque me devolvió la vida y me enseñó a amar sin medidas, me hizo sentir cómoda en un abrazo, me quebré y me recompuse en los mismos brazos, si esto no es magia, no puede estar tan lejos.

 Después, despierto y sigo con el cronograma habitual del día a día, hasta volverte a ver, esperando a que cierre los ojos.

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