miércoles, 24 de agosto de 2022

¿Y si enloquezco?

  Estos últimos días me estuve dejando ser y estuve yendo y viniendo por la línea de mi vida y voy abrazándome fuerte para no dejarme caer cuando ya caí y me veo en el piso, es extraño porque estoy acá pero de repente me veo abrazando a la Karen de 9 años, hago un mate y de repente aparezco donde está la Karen de 15 años siendo esa chica fuerte y valiente, sola, totalmente sola y me miro y me digo que siempre estuve conmigo y vuelvo al hoy dónde estar sola es el mejor refugio que encuentro porque lo que me sucede es verbalmente inexplicable y no sé si estoy enloqueciendo o solo estoy tratando de no perderme o de encontrarme en esos momentos de salteo de la línea del tiempo que llevo vivido, también pienso que para no pensar me acostaría a dormir en las vías del tren, un ratito solo para callar todo este espacio habitado por mil voces diferentes pero son todas mías, Pizarnik se mató por menos, pienso, qué coraje, me veo haciendo cosas que no sé cuándo sucedieron y las justifico diciendo que ya son premeditadas, lo único premeditado es respirar y no soy consciente de eso.

¿Y si estoy enloqueciendo?

¿Y sí ya enloquecí?

martes, 23 de agosto de 2022

Con hambre.

  Después de tantas noches de ser una pequeña niña que se iba a dormir con hambre, hoy el hambre me recordó que por más que lo tenga todo, sigo teniendo hambre, porque un colchón no se come, las penas no se comen, los silencios del enojo no se comen, las lágrimas no se comen.

  Cada día vuelvo más a tratar de sanar a esa pequeña que me grita que me vaya a ser la persona grande que siempre pensé que iba a ser y recuerdo que me prometí que si llegaba a ser grande, jamás pasaría hambre nuevamente, perdón pequeña por no poder cumplir todas nuestras promesas.

sábado, 20 de agosto de 2022

Siempre

  Empezamos un diálogo donde todo pareciera que para siempre estará bien, de pronto todo se vuelve oscuro cuando en alguna de tus salidas aparece algo que nunca dije porque es más fácil empezar a pelear que pedir perdón, agarrás autopista y en algún momento en el kilómetro 67 decidís doblar e irte en soledad para que reine el desconcierto, siempre fue, es y será así, me empiezo a sentir un chiste cuando me decís que miento, ¿y el argumento? 

  Tácito cómo siempre, ausente como siempre, sé que dije que si hacía bien las cosas me iban a dar un golpe de fé pero vislumbro esa fé tan lejos cuando te voy perdiendo y te vas yendo, siempre te estás yendo a algún lugar donde no estoy y yo vuelvo siempre a soñar porque en mis sueños habitás siempre, tal vez es la única forma de ver a esa persona que no quiera hacerme sentir mal, será la cerveza o el cansancio, será el pasado o el futuro y siempre vuelvo aunque suceda lo que suceda.

 Siempre te estás yendo, ¿a dónde vas?

martes, 16 de agosto de 2022

Porque hacer las cosas bien siempre fueron mi sinónimo de fé

  Prendo un cigarrillo y pienso que ya está iniciada la mañana, pienso en todo lo que tengo que hacer en este hueco de dónde nunca pude salir, cebo unos mates y pienso que sí hiciera las cosas bien me darían un golpe de fé, aunque lo bueno sea errático en mi mente es un paso más para estar bien conmigo y tal vez no lo sea, busco ayuda pero no la encuentro, me aferro a hacer las cosas bien para tener fé y se vuelve el mediodía, empiezo a dudar qué sería lo que está bien o mal, pongo música para despejar y me empiezo a mimetizar con esas letras de desaire de amor, aman pero en silencio, aman pero con dolor, aman en sí del verbo amar, me invade la pregunta, ¿alguien me amará así? Si hago bien las cosas, alguien me va a amar y vuelvo a tener fé.

Y se pasa la tarde y entra a jugar la noche.

jueves, 11 de agosto de 2022

Pero.

  Miro el celular y tengo alarmas programadas para no olvidarme la medicación, aunque no la pueda olvidar porque hace cinco años que la tomo religiosamente, digo religiosamente porque cuando algo malo sucede, uno se aleja de Dios y a veces me dan ganas de enojarme con ese reloj que me dicta cuando tomar esas pastillas.

  Pero esto no se trata de eso, se trata del pero en si, uno puede decir lo más horrible del mundo y agregar un pero y darle pie a la esperanza, "tuve un día de mierda pero me llegó un mensaje tuyo", ¿vieron? 

  Hay un pero en cada cosa de mierda que haga, porque merecemos tener peros que nos den una ilusión para seguir transitando cosas feas que se transforman en peros hermosos y bellos.

  Pero sigo esperando.