En estos días, por aquellos días te agarraba de las manos y te decía que te amaba, te pedía que nunca te fueras, y aunque no hayan pasado seis años, pareciera que ha pasado una eternidad.
Cuando te fuiste, prometí que mientras menos te pensara, más te olvidaría, y como ves hoy mi promesa sigue en pie, incumplida, entonces decidí hacer un pacto para vivir, de los restos de un amor, un pacto para aprender a vivir con la desesperación, este pacto que me permitiera encontrarte en otro cuerpo, en otra voz, entonces pacté conmigo, para que vivieras en mí el tiempo que tuvieras que estar y después simplemente dejarte ir... Para volver a verte, sonrojarme y temblar, ¡Qué idiota te hace el amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario