Aquella madrugada que juré nunca más volver a buscarte, crucé los dedos y entre medio de tanto frenesí, de tantas salidas, trabajo y estudio, han pasado casi seis meses, a vos ya te conocía desde mucho antes, conozco todos tus espirales y remolinos, tu manera de besar, de amar, de hablar, de caminar, de querer, a vos te amo, me divido y pienso en que ninguno nunca fue mío, siempre fueron clandestinos, hoy rompí mi voto de silencio y te escribí sin dudarlo, divido mi mente y mi alma para poder elegir, y si me dieran a elegir...
Ya me dejaste abandonada una vez en el desierto, ¿o fui yo la que te dejé teniendo el coraje que vos no tenías?
Ya me dejaste abandonada una vez en el desierto, ¿o fui yo la que te dejé teniendo el coraje que vos no tenías?
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