Te mostré todo, desde mi lado más amable, hasta mi lado más salvaje, te mostré todos mis vicios, los malos y los buenos, te mostré mi voz, hasta te mostré mi peluche, lo que (te) escribo, te enseñé mi lado frío, mi lado tierno, te di todas mis caricias y todos mis besos, te conté cosas que no le cuento al mundo todos los días, te di espacio y te aprisioné cuando fue necesario, (y cuando no también) y ya no se me ocurre darte nada más que tiempo, no sé que más darte...
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