Me acuerdo que hace tres años terminaba una etapa de mí vida donde me encerré en mí misma y pensé que no iba a crecer porque no valía la pena y merecía lo que tenía, pero no fue así, crecí.
Hace dos años, empezaba otra etapa empujada por la primera donde me caí, me levanté de rodillas y antes de poder pararme, volvía a caer y así sucesivamente.
Creí que no iba a crecer porque aprender no siempre es crecer, pero no fue así, crecí.
Este año después de todos los tornados y de pasar febrero sin poder crecer, llegó marzo y estaba totalmente negada a crecer porque sabía que implicaría dolor por aprender y saber que lo que pienso no siempre es la verdad y que hasta enero había cambiado tanto de la primera palabra que escribí arriba, que me sentía bien con lo que había crecido y no quería crecer ni un poco más y no me interesaba, pero lo que no supe es que la zona de confort es lo peor y empezaron los fueguitos, explosiones y fantasmas.
Me NEGABA a crecer, pero después de todo, este año cambié tantas veces de parecer y me salí tanto de la comodidad, que terminé creciendo sin querer y ahora queriendo.
Escribo ésto para saberlo. Hoy comprendo canciones que cuando era chica no tenían sentido.
Nunca bajes los brazos.
Hace dos años, empezaba otra etapa empujada por la primera donde me caí, me levanté de rodillas y antes de poder pararme, volvía a caer y así sucesivamente.
Creí que no iba a crecer porque aprender no siempre es crecer, pero no fue así, crecí.
Este año después de todos los tornados y de pasar febrero sin poder crecer, llegó marzo y estaba totalmente negada a crecer porque sabía que implicaría dolor por aprender y saber que lo que pienso no siempre es la verdad y que hasta enero había cambiado tanto de la primera palabra que escribí arriba, que me sentía bien con lo que había crecido y no quería crecer ni un poco más y no me interesaba, pero lo que no supe es que la zona de confort es lo peor y empezaron los fueguitos, explosiones y fantasmas.
Me NEGABA a crecer, pero después de todo, este año cambié tantas veces de parecer y me salí tanto de la comodidad, que terminé creciendo sin querer y ahora queriendo.
Escribo ésto para saberlo. Hoy comprendo canciones que cuando era chica no tenían sentido.
Nunca bajes los brazos.
Hermoso volver a pasar por acá. Saludos.
ResponderEliminarQue honor tenerte por acá. ¡Muchos saludos!
EliminarTe sigo leyendo.
ResponderEliminar