miércoles, 25 de julio de 2018

Qué ironía esta vida.

 Me acobardé y volví a empezar, pero esta vez voy por todos mis sueños, me cansé de que me digan que me regalaron la vida para nada, siempre supiste cuales fueron mis sueños y yo también lo sé y a pesar de todo recién a mis 22 años voy a empezar a escalar la montaña de triunfos y fracasos que siempre quise hacer.
 Gracias a mi padre por no apoyarme, mi mamá no sabe nada dado que está tan enferma que no puedo decirle que quiero cantar... Cantarte, cantarnos. 
Ahora solo faltaría casarnos y ser felices, sé que bien o mal enamorados ya estamos.
 No te vayas con nadie más por favor. Este sueño que tengo involucra tu cara despertando cada mañana a mi lado, tus abrazos y que me digas que te gustan todos mis piercings.
 Promesa de meñique. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario