Un fueguito:
Nos escribimos para vernos (y nos vimos), con la practicidad tremenda de quienes ya no rinden cuentas, nos reímos como dos idiotas durante casi todo lo que duró el primer encuentro.
Y el segundo.
Conociéndonos, charlando.
Entendiendo que en agosto todo muere y él se terminó.
(Sabiendo que después está la vida, las risas, las ganas de ver que onda).
Porque si le gusto es porque yo también me estoy gustando.
(Y me siento fascinante).
Con toda la alegría, rebasando de energía, cómo un caniche adolescente al que criaron toda la vida en un departamento y que conoce por primera vez el campo.
Así se siente enamorarse,
de nuevo,
de vos. (Y me caigo re piola)
Nos escribimos para vernos (y nos vimos), con la practicidad tremenda de quienes ya no rinden cuentas, nos reímos como dos idiotas durante casi todo lo que duró el primer encuentro.
Y el segundo.
Conociéndonos, charlando.
Entendiendo que en agosto todo muere y él se terminó.
(Sabiendo que después está la vida, las risas, las ganas de ver que onda).
Porque si le gusto es porque yo también me estoy gustando.
(Y me siento fascinante).
Con toda la alegría, rebasando de energía, cómo un caniche adolescente al que criaron toda la vida en un departamento y que conoce por primera vez el campo.
Así se siente enamorarse,
de nuevo,
de vos. (Y me caigo re piola)

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