A veces pienso que mis ojos fueron engañados tantas veces, porque ví lo que quise ver y no la realidad, mis oídos fueron más engañados todavía, escucharon palabras que las unió como quiso y no como realmente era, mi piel no se salvó del engaño, porque la recorrieron completamente sin saber que le estaban mintiendo.
Todos mis sentidos fueron cruelmente devastados para llevármelos todos rotos a reconstruirlos a algún lugar donde no pudiera ver, ni tocar, ni oler, ni sentir.
Qué cruel, ¿no?
Que alguien pueda enteramente romperte y ver cómo te vas desgranando en frente suyo para que no le interese íntegramente un carajo.
Todos mis sentidos fueron cruelmente devastados para llevármelos todos rotos a reconstruirlos a algún lugar donde no pudiera ver, ni tocar, ni oler, ni sentir.
Qué cruel, ¿no?
Que alguien pueda enteramente romperte y ver cómo te vas desgranando en frente suyo para que no le interese íntegramente un carajo.

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