Siempre fuimos y volvimos, como que nunca quisimos soltar eso que es tan característico nuestro, pero eso no lo vuelve más ni menos doloroso, porque hasta el momento te sigo culpando por no poder decidir por vos y decidirte por mí, aunque en algún momento de mi vida voy a tener que entender que quisiste esta clase de relación y me quisiste así en tu vida, no es inmadurez porque yo me jugué, me juego y me voy a seguir jugando todo por algo que nunca va a existir, es como rozar la felicidad sabiendo que vas en paralelo, te alumbra pero no la llegás a sentir, solo a ver, a veces a proyectar, como cuando sueño que sos a quien elijo para que seamos una familia.
No es inmadurez, sé el lugar que ocupo en tu vida y vos sabés el lugar que ocupás en la mía, nunca quise y odié tanto a alguien al punto de sentarme en la lluvia en una parada de colectivos por más de tres horas para pensar si seguir o abandonarlo todo, tal vez es este amor lo que merecemos, solo me falta entender que yo no ocupo en tu vida el lugar que vos ocupás en la mía.
No es inmadurez, sé el lugar que ocupo en tu vida y vos sabés el lugar que ocupás en la mía, nunca quise y odié tanto a alguien al punto de sentarme en la lluvia en una parada de colectivos por más de tres horas para pensar si seguir o abandonarlo todo, tal vez es este amor lo que merecemos, solo me falta entender que yo no ocupo en tu vida el lugar que vos ocupás en la mía.
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