Hago un espacio de queja, por todas las personas que fuimos forzadas a tener relaciones sexuales sin consentimiento, por todas las personas que fuimos violadas, que nuestros cuerpos fueron violentados, fueron ultrajados, me cansé de esconderme atrás de todo, sé lo que se siente porque sí, me violaron y casi me suicido por eso, sentí que ya no me quedaba integridad en mi vida y me nublé pensando que si mi cuerpo no estaba más disponible para mí, no lo estaría para nadie, me duele el dolor de cada persona que me cuenta lo que les sucedió, entiendo y muy bien, algún día tenía que explotar y decir la verdad, el silencio estos años fueron dolorosos, pero más doloroso es el negar lo que pasó.
Abrazo a todas las personas que pasaron por algo tan cruel y vivieron para contarlo, porque yo no me animé y tal vez nunca me anime y siga siendo yo la que pida perdón cuando nunca tuve ninguna culpa.
Perdón por ser cobarde.