Hay días dónde pienso que hay un lugar donde habitan los besos que nunca los dimos y los abrazan los abrazos que nunca nos vamos a dar, los rodean las peleas que nos alejaron, el aire tiene el olor a tu perfume mezclado con el mío que con el tiempo se va desvaneciendo porque aquel lugar se alimenta de la nostalgia que le tengo a cosas que nunca pasaron ni van a pasar, como el nombre de los hijos que nunca van a existir, el casamiento que no vamos a tener, el viaje que nunca vamos a tener y en ese lugar, en ese pequeño mundo van a parar las noches que sueño que te encuentro y te vuelvo a perder cuando me despierto, parece tan real cada caricia, que me quiero quedarme ahí a vivir por siempre. Esta realidad duele y quema, en aquel lugar viviría rodeada de las cosas que nunca voy a poder tener aquí.
Perdón si a veces vuelvo a buscarte a ese mundo, en este siento que ya te perdí y la resignación es enorme, en otra vida siento que ese mundo se hará realidad.
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