Porque no fuimos, ni somos, ni seremos.
Estuvimos en lo más alto de la gloria y el cielo no fue ningún límite porque estábamos en él y cada vez era más fácil llegar hasta ahí, pero mientras más alto estaba, no me percataba de que la caída iba a doler tanto pero tanto que no iba a poder sentir el impacto por la muerte inminente.
¿Estaba destinado esto a morir?
¿Estaba destinada a morir por esto?
Cada sueño en el qué estás me das fuerza y aliento para seguir, pero ¿cómo seguir si mientras estoy despierta cada segundo quiero morir?
No quiero llevarte conmigo, quiero irme sola, en paz, sabiendo que agaché la cabeza y vi el suelo y no me alcanzó. Alcé la cabeza y pensé 'qué lindo estar en la nada, donde no hay dolor que me pueda tocar'.
¿Me lastimaste? Sí, y después pediste perdón y lo repetimos una y otra vez como el vals del perdón, me lastimabas, me pedías perdón, aceptaba y seguíamos bailando en círculos de dolor. Aunque sabía que iba a volver a pasar, que me iba a pisar los pies mientras bailara, seguía igual porque este impulso de querer que duela para sentirme viva o vivir para el dolor.
Por eso hoy quiero cambiar todo eso. Necesito morir para volver a nacer. No cometer más errores y el último dolor que sienta sea este.
Ojalá encuentres alguien con quien seguir bailando el vals del perdón.