Y noviembre invade y arrasa con una nostalgia que me deja la piel ardiendo, porque los sentimientos no conocen de tiempo y no se rinden, porque no quieren rendirse, quieren seguir sintiendo, rompiendo, comiendo, carcomiendo, quemando, rumiando, ellos quieren ser y diciembre va a llegar mucho más rápido de lo que esperamos, de lo que solemos creerle al tiempo, estos sentimientos tienen ganas de no reprimirse más y desatarse totalmente y con locura, perdiendo toda la cordura, pero hay un solo problema...
¿Estamos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario