Llega un momento en toda relación donde uno de los dos dice adiós, (no creo más en los hasta luego porque cuando volvés a donde un día quemó, ya no te arde más eso) y por eso decidí entregarte mi corazón, para que te lo llevaras, porque si te vas no puedo seguir viviendo y también una persona se cansa de andar llorando por los rincones amores que no fueron porque no supieron crecer o que crecieron tanto que no pudieron sostenerse porque le faltan pies.
Te entregué mi corazón por si me llego a morir de amor, al menos alguien sepa que existí y que amé pero no cobardemente, sino que amé al extremo donde todas mis ideas y mis días brillaron al extremo, mis ojos brillaron al extremos por las explosiones que hubieron y pude volver a confiar en alguien que me devolvió la vida que daba por perdida.
Si me decís adiós, ¿lo entregaste todo?
Porque yo sí y me voy con la frente en alto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario