Mi mundo ardía en llamas, nadie podía salvarme y apareciste, una figura tranquila e inigualable, con tus ojos de agua apagaste mis llamas, pero me ahogaste, nunca supe qué hiciste en mi para que te soñara tanto, nunca soñé que amaría a alguien como vos, nunca pensé que amaría a alguien como vos, nunca pensé tanto, sos un tema jodidamente complicado, sin estar presentes tus ojos me siguen ahogando, mi mundo empieza en tus ojos y termina en tu sonrisa, no deseo otra cosa que tu geografía sea la mía.
Ahogame, que me sigo hundiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario