A tu lado el sol tenía un brillo especial,
y desde que te fuiste,
no tiene intenciones de volver a brillar.
No necesito muchas razones
que me amarguen la razón,
si con una sola,
basta para amargarme el corazón.
Y ahí fue cuando entendí
que el amor no es una atracción, un flechazo,
se construye con tiempo
y se destruye con el rechazo.
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