No todos los escritores llevan trajes y libros, no todos los escritores se ven como bohemios, algunos tenemos la suerte de escribir por placer y no por obligación, otros escriben lo que sufren, sueñan, pero algo es cierto, hacen faltan palabras, historias rotas y el fondo de la oscuridad para que empiece la magia.
Y nunca fui buena escritora...
Es tal vez por eso que te dejé ir, querido sueño.
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