Nos miraba la noche, te sentí como nunca sentí a nadie, te viví como nunca nadie te vivió, te amé como nunca había amado a nadie, con toda la fuerza que salía de mi y con todos los sentimientos a flor de piel, me llevaste al límite de la cordura, nos seguíamos consumiendo en el infierno lento.
Nos mirábamos porque solo nosotros sabíamos leernos, ojalá pudieras encontrar a alguien que te haga sentir como yo lo hice, pero nunca vas a poder, te entregué todo de mi para que nunca dudes de que mi amor es incondicional, infinito.
No había retorno, ya no hubo más retorno...
Nos mirábamos porque solo nosotros sabíamos leernos, ojalá pudieras encontrar a alguien que te haga sentir como yo lo hice, pero nunca vas a poder, te entregué todo de mi para que nunca dudes de que mi amor es incondicional, infinito.
No había retorno, ya no hubo más retorno...

No hay comentarios:
Publicar un comentario