lunes, 11 de diciembre de 2017

Ella solía ser mía.

 Si me pensás y me extrañás por lo que conociste, no me estás extrañando realmente, ella solía ser yo y vivíamos en un remolino de sentimientos feos que sabía que me había buscado, estos sentimientos de ahora son horribles y no sé cómo pedir ayuda, todo me da más que miedo, porque nunca había sentido una sensación así, es como pánico encarnizado y sentir que muero cada vez que me enfrento a algo que no puedo manejar ni controlar y sigo viva para seguir sintiéndolo.
Por momentos siento que el desastre que era, esa chica que se sentaba a las 16 hs y se fumaba un cigarrillo con una cerveza sigue ahí, dormida en alguna parte pero que no puede volver, a veces tengo miedo porque siento que progresé demasiado de aquella chica y por otro lado siento que avancé hacia el costado, hacia donde no pensaba ir.
 El otro día confesé que me convertí en eso que prometí nunca ser, pero en el imaginario adolescente uno siempre va a ser un eterno pendejo de joda, cosa que ahora no podría ser porque no me da el cuerpo ni el tiempo, esto es crecer, es doler y aceptar que no puedo hacer nada con el pasado sino que me queda hacer lo mejor posible con mi presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario