miércoles, 18 de abril de 2018

Realmente no sé qué título ponerle.

 Te dormís entre lágrimas, imaginando tal vez que en otra vida o en otro mundo paralelo todo es tan diferente y somos libres de todo mal, de todo lo que nos impide ser, no te quiero molestar o incomodar con un beso, te miro a la cara, tan frágil te entregás a mí como un mortal, mis brazos tratan de no rozarte para no interrumpir ese momento en donde te vas, vaya a saber quién a dónde, a tus mejores sueños quiero creer.
 ¿Cómo pueden caber en un cuerpo?
Tantas dudas, tantas luchas, tantas cicatrices, tanta incertidumbre, tanto dolor.
 Quisiera que podamos compartir el dolor, como lo hicimos los nueve meses que te pertenecí totalmente, pareciera que ahora me pertenecés totalmente, pero no hay nada que pueda hacer para que mejores, más que estar junto a vos.
Fuertes, siempre.

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