jueves, 7 de febrero de 2019

No lo sabes.

 Me saludan, ¿Cómo estás? Y digo bien, automáticamente bien, pero no saben lo que se siente estar en estos zapatos, reírse para aparentar a los demás, déjenme rendirme y dejar de pelear, no saben el dolor que siento por adentro por no poder ser yo y arruinar todo lo que toco, si todo lo que hago está mal.
 Lloro a escondidas para no preocupar, pero este papel lamentable cansa, hasta el actor más apremiado llega a un punto en donde dice basta y tira todo por la borda, ¿Será mi momento?
 Ojalá me soltasen.

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