Por un momento estuve en la cima, no les miento, amaba tanto ese momento, me amaba a mí y a todo lo que sucedía por aquel entonces y hoy me arrepiento porque por las noches lloraba por saber que no iba a durar por siempre, después amanecía y volvía a amar la vida, no es que siempre la odiara, me quebraron y eso hizo que caiga de lo más alto, nunca jamás había estado tan alto y por eso la caída dolió de puta madre.
Ahora trato de imaginar, si quiera rozar con mi imaginación lo que fue y se volverá a repetir o tendré que vivir rota por lo que me resta de vida por no saber arreglarme, por no poder superar haberlo tenido todo y ahora tener nada, las manos vacías, ni mi integridad me queda y lloro y lloro intentando recordar cada detalle de esa gloria, esa puta y maldita gloria que me hizo creer que valía algo en esta vida, que realmente podía alcanzar lo que soñaba, que podía alcanzarte. Y no.
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