Estoy atascada en el tráfico de la hora pico, cada cuadra el colectivo la hace en 15 minutos, estoy tan real como mi negación, pero sé que no puedo aceptar lo que no quiero cambiar pero siento que debería hacerlo porque mi conciencia se divide en dos, en lo que debería hacer y en lo que quisiera hacer, vivo lo que debería y sueño lo que quisiera, es una de las primeras veces que tengo una seguidilla de sueños donde hago lo que quiero, tal vez el goce de la vida tenga qué esperarme y verme atravesar esta situación donde me comprometo a hacer lo posible por no ahogarme en el día a día y con cada respiro que doy, siento que me acerco más a eso que tanto quiero, esta situación es transitoria, todo tiene un desenlace Karen, hasta este tráfico de mierda que me tiene atorada pero no puedo bajarme y caminar porque llevo mi mochila con cuadernos de la facultad y si se mojan no estoy ayudando con lo que quiero conseguir. Necesito planificar más porque estoy perdiendo tiempo soñando y eso va a llegar indudablemente, porque para eso lucho tanto, siempre se puede volver a empezar, nunca el fracaso es fracaso en sí, cada fracaso te acerca al éxito, siempre acordate de eso, porque a veces se/me olvida y me desespero, pero en cada suspiro exhalo la idea de que todo va a llegar pronto pero tengo que ir por ello y eso lleva tiempo, "hay más tiempo que vida" me dijo una señora hoy en el supermercado, hay más tiempo, entre bocinas y quejas, hay más tiempo, hay tiempo y tengo que respetarlos.
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