No tengo fuerzas. No tengo nada.
Algunas cosas son reales, pero vas a tener que adivinar cuales son.
jueves, 27 de enero de 2022
martes, 25 de enero de 2022
Un beso tuyo
Hay cosas nuestras que las hacemos tan de nosotros y está bien, nos quedamos donde nos sentimos cómodos, pero, ¿qué pasa si hay cosas de alguien más que hacemos tan nuestras que cuándo se van sentimos perder un poquito la identidad?
Nunca me sentí tan cómoda, diciendo tanto sin ninguna palabra, jamás una acción expresó tanto como un beso tuyo, aunque no hay nada que me haya dado garantías sobre que los iba a tener por mucho tiempo, realmente los extraño, los extraño demasiado hasta el punto de sufrir imaginando que están en los labios de alguien más y no en los míos, sé que los voy a cuidar bien, devolveme cada beso que no me diste por favor, te lo ruego, son mi refugio ante tanta maldad, ante tanta incertidumbre, porque lo único que tenía por seguro era que al final de todo me estaba esperando un beso tuyo.
Hoy no tengo garantías de nada.
sábado, 22 de enero de 2022
Destinada a fracasar.
En este viaje que es muy mío, encuentro el terror de chocarse contra mi propio ser y me devuelve una imagen que detesto. La miro igual, es lo que no quiero ser.
Si me pudieras ver hoy, me negarías.
Eso me hace llorar.
martes, 18 de enero de 2022
Sentarme con vos.
Me gustaría algún día sentarme con vos y que me expliques por qué fuiste así conmigo, pero hay preguntas que es mejor imaginarles una respuesta antes que saber algo que ni vos sabrías decirme.
No voy a mentir, a veces sí duele, pero ya pasó tanto tiempo que no me morí y no voy a hacerlo por el momento, algún día podré descansar cuando entienda por qué hiciste lo que hiciste.
Mi primer día sin vos.
Suena raro, sin vos, no es que me importe la distancia, porque tengo una manera única de medirla y no es en kilómetros, no es que me importe el hecho de que siempre sentí tu compañía junto a la mía, me alegraste los días tristes, le diste risas a los días serios y supiste abrazarme como nadie más lo hizo.
Cumpliste tu meta dentro de mi vida que era unir mis partes rotas para darle paso a una persona totalmente nueva, por eso tuve que decirte adiós, no es que no quisiera seguir creciendo a tu lado, es que es necesario dejar en el camino lo que no es reciprocidad, no se pueden sostener vínculos donde esa fuerza puede estar siendo usada en otro lugar.
Este es mi primer día sin vos y entendí que con quién quiero pasar el resto de mi vida, para bien o para mal, es conmigo y disfruto eso.
miércoles, 12 de enero de 2022
¿Cómo sucedió?
Me dijiste, "no es que no vuelva a tocar la pava" y me llenaste de esperanza todo el ser y hay que tener con qué llenar a este ser de esperanza, lo cierto es que veo como todos hacen realidad sus sueños, que en parte también son los míos, pero por cobarde nunca salí a la luz, cuándo lo intenté me dió tanto miedo que terminé más rota que el cristal que terminó en el piso desde la mesa, aquella copa llena de deseos quebrados y desparramados por todo el piso.
Hoy, duermo en un sillón, lloro cada noche en silencio y mis sueños están demasiado lejos de realizarse, tal vez solo nací para ser el puente entre los sueños y las personas, solo nací para ver cómo los demás brillan y esperar que un poco de ese brillo se refracte en mí, como para que algo me ilumine, no solamente la pantalla de este celular.
No tengo control sobre lo que pienso, sobre lo que siento, sobre mi libertad y sobre mis sueños. Nací para estar atada de pies y manos, pero al final de todo me pregunto, ¿cómo sucedió?
miércoles, 5 de enero de 2022
Fábrica de sueños
Cuando era chica, era tan pobre que los sueños me quedaban gigantes, pero había una paradoja dentro de esos sueños, porque soñaba con cosas que existían, lo paradójico es que no se puede soñar con lo que no conocés porque no sabés que existe, y si llegara a existir, ¿cómo le das entidad a lo desconocido?
Cuando era chica y mis papás peleaban y terminábamos todos (hasta la vecina) en la comisaría de la comuna, antes era la del barrio, sólo soñaba con una cosa... Desaparecer.
Pero no desaparecer para estar en otro lugar, los problemas de los otros dejaron de ser de los otros cuando nos involucraron y tuvimos que crecer a golpes, peleas, discusiones, agresiones, crecer al cuidado de extraños que no sabría decir hoy qué cara tienen pero si sus manos eran muy duras. Quería desaparecer físicamente de dónde estaba, quedarme sin aire porque me dolía respirar por momentos, me dolían los ojos hinchados de tanto llorar por momentos, me dolía cada marca de mano, ojotas, cinturón que se escondían por debajo de la ropa por momentos, soñaba con algo que no sabía que existía y era la misma muerte.
En mi fábrica de sueños, le di entidad a mi fantasía, pero no sabía darle nombre, hoy entiendo de dónde vienen esas ganas de morir, siempre soñé con morir y rezaba a Dios que me llevara, soñaba con qué si hacía las cosas bien tal vez algún día me llevaría.
La fábrica de sueños más triste, puede ser, solo tal vez pueda ser, que la tenga yo.