Cuando fracasamos en algo, no llegamos o no alcazamos a realizar nuestra meta, nos decepcionamos, teóricamente todo tu alrededor puede ayudarte o hundirte. Creo haber dado todo de mí, y ya no importó haber trabajado tanto, sacar tiempo de donde no lo tenía, sacar fuerzas, de haber decepcionado a mi madre, a mi padre, a mis abuelos y mi tío que desde allá me miran, lo peor de todo y con certeza es defraudarse a uno mismo...
Pero todo sirve como lección, ninguna tormenta duró tanto como para que no volvamos a ver el sol, porque detrás de todo, él siempre sigue ahí.
Algunas cosas son reales, pero vas a tener que adivinar cuales son.
jueves, 9 de julio de 2015
Decepciones y no.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario