La edad es sólo un número, no es algo que necesariamente tuviera que definirnos, creo que nuestras actitudes son las que hablan más que cualquier otro método cuantitativo que se quiera usar, evidentemente tengo 21 años y 11 meses de pelotuda, todo mal hago, lo hago todo mal, incluso lo que puede salir bien, sé que un perdón no tapa lo mal que me sentí en todos éstos meses, pero dejo que un dedo tape el sol, realmente soy culpable de que no me quieran.

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