Porque cada vez que cuento mí historia, es inevitable llorar y sentir que me desbordo por encima del vaso.
Qué tristeza qué seas parte de mis penas, pero mejor lejos que intoxicándome, jamás hubiera pensado que me ibas a dañar hasta tal punto, pero prometí reparame.
Uno no va por la vida pensando que la luz existe porque existe también la oscuridad, quiero creer que soy luz porque conocí la oscuridad, porque soy su hija.
No hay comentarios:
Publicar un comentario