miércoles, 23 de mayo de 2018

Si Dios existe, ¿Dónde está ahora?

 En lo peor de la situación, miré al cielo y llena de lágrimas le pregunté a Dios por qué no me llevaba con él, por qué no me liberaba de este sentimiento de vacío infinito que tengo y lo poco que quiero aferrarme a esta asquerosa vida.
 Le pedí que me liberara de mí y de todos, que todos me olviden e irme en paz, paz que no encuentro en ningún lado, ya que a donde vaya me sigue esta idea de que estoy sobrando en este mundo, que sí me voy el mundo va a seguir girando, no se va a detener, todo va a seguir como tiene que ser. ¿Dónde estás? ¿Por qué me abandonaste?
 No quiero dejar ninguna huella y sin embargo dejé tantas pisando esta tierra que piensan que es egoísta querer irme. Tómenlo como un viaje de por vida... Sólo que no quiero volver.

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