Estamos llenos de preguntas y muchas de ellas no tienen respuestas, muchas de ellas no deberían haber sido formuladas, muchas solo suenan en nuestras cabezas y tienen miedo de deslizarse por nuestros labios.
Tenemos miedo de que se vuelvan ecos y retumben tan fuerte que no quede otro camino que salir a buscarlas, buscar esas respuestas que no importan si duelen, lastiman, queman, ¿Cómo callar esa voz?
No es conciencia, es inconsciencia llamando y nosotros no queremos responder, ¿Por miedo?
Hay cosas que es mejor no saberlas. Inevitablemente hay cosas que están bien así, no quiero que griten en mí cabeza esperando una respuesta que no van a tener.
Ya no quiero nada, quiero deshacerme de todo.
Tenemos miedo de que se vuelvan ecos y retumben tan fuerte que no quede otro camino que salir a buscarlas, buscar esas respuestas que no importan si duelen, lastiman, queman, ¿Cómo callar esa voz?
No es conciencia, es inconsciencia llamando y nosotros no queremos responder, ¿Por miedo?
Hay cosas que es mejor no saberlas. Inevitablemente hay cosas que están bien así, no quiero que griten en mí cabeza esperando una respuesta que no van a tener.
Ya no quiero nada, quiero deshacerme de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario