martes, 26 de mayo de 2020

¿Qué no haría?

 Después de unos tragos podríamos empezar a acariciarnos, despacio, lento, deseándonos, que nuestros labios se rocen, algunos besos en el cuello, empezando a levantar el termostato para hacerlo explotar, ¿te lo imaginás?
 Yo me lo imagino muy seguido, sabés cómo soy y sé cómo sos, una vez que traspasemos la barrera del juego vamos por todo hasta incendiarios totalmente, es a los cachetazos y lo damos todo, lo dejamos todo ahí, las ganas se quedan flotando en el aire.
 De lo mejor que probé en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario