lunes, 7 de septiembre de 2020

José Luís.

  José Luís era un chico bajito, con la cara afilada, cejas casi transparentes, ojos marrones y rubio, lo conocí cuando tenía 10 años.

 Durante los siguientes tres años lo miré con mucha atención y detenimiento, pensaba que algún día iba a darse vuelta a mirarme pero eso nunca pasó. Claramente no pasó porque siempre fui la desplazada de todos lados, además era fea y era muy alta para mi edad.

 Ví cómo pasó del guardapolvo de primaria a los pantalones de vestir del uniforme de secundaria, cada día me parecía más hermoso que el día anterior, nunca nadie supo lo que sentía por él y después de todos esos años pasados, sentí una necesidad de crecer y dejarlo atrás porque nunca me iba a ver, a veces pienso que ser invisible es una ventaja, pero otras veces paso tan desapercibida que no sé si José Luis se acordará de mí.

 No, yo tampoco me acordaba de él pero en un flash volvió esa ternura de la infancia.

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