jueves, 29 de octubre de 2020

Nena

 Nena sueño que todas las noches te escribo,
me levanto a la mañana y te esquivo
pero volvés por la noche a mirarme
con esos ojos de un celeste diamante.
Vos con tus cigarrillos armados
y yo fumando red point mentolados,
vos manejando tu auto que parece camioneta,
yo con mi sube corriendo al bondi y al chanta que lo maneja,
vos bajás por el ascensor y yo uso las escaleras,
vos con tus gafas espejadas y yo con mis ojeras,
vos poesía pura en cada movimiento y desde lejos te voy leyendo,
nena, ¿cómo te explico?
no sé si será la hegemonía de tu belleza 
o que para hablar no das tantas vueltas,
que vas a la facultad con esas chancletas,
o que estirás tus piernas de metro ochenta
y sueño,
sueño que te escribo, 
sueño que te cruzo y no te miro,
sueño que nos besamos sin sentido,
que nuestras piernas se enredan y hacen un nido, nena.
Y flotando miles de estrellas,
nos mirarían con celos y envidia,
me mirarían a mí con envidia
por poder tocar tus brazos,
por poder rozar tus labios
pero solo me tengo que conformar con un pedazo de tiempo,
que en una foto quedó guardado para siempre de las dos, de ese momento
y nunca te vas a enterar de aquella flor
que me recuerda como suena tu nombre,
como el día, como la noche, como el sol.
cómo el sol...

martes, 27 de octubre de 2020

Siento qué

  Hablamos y relatamos historias, historias que nos importan, que nos interpelan, que nos emocionan, que nos enojan, que nos hacen llorar y entendemos que a quién se las contamos es porque le depositamos a esa historia una parte emocional muy importante, tenemos que además de hacer sentir que esa historia tiene sentido que tenga validez para quien la escuche y no se la olvide, pero, ¿por qué?

 Y encontré esa respuesta, "todo lo que te cuento es para perpetuarme cuando ya no esté, cuando ya no se acuerden de mí por nada, quede esa historia y vuelva a la memoria de alguien".

 ¿Te imaginás que historia podría contar?

Pero no quiero perpetuarme por eso, no, todo eso quiero llevármelo conmigo, no importa a dónde viaje, esos secretos que solo pueden saber dos personas en este mundo, vos y yo, porque después de mí realmente no habrá nadie más para perpertuar esto, vas a quedarte en este mundo con esa historia dibujada entre las memorias pero no será digna de ser recordada y así voy a ser olvidada.

 Siento que todos tenemos la necesidad de contar historias y hay historias dignas de contar, pero hay otras (como esta), que son tragedias para olvidar.

sábado, 24 de octubre de 2020

En una de esas charlas.

 Resulta que la cerveza y el vino se hicieron muy amigos míos, el cansancio emocional se volvió físico, me aprieta por todos lados, me hace saber que está ahí pero trato de ignorarlo peleándome con los call centers de varias entidades, moviendo los dedos atrás de una computadora, no fue como ese momento que desde este lugar desvié el IP de alguien con algunos VPN del otro lado del país donde me sentí la chica del dragón tatuado, (tuvo sus consecuencias) pero de todas formas siento que estar sentada atrás de donde estoy y hablando por horas y tecleando por horas y leer autorización tras autorización y esquemas de medicaciones y tratamientos oncológicos me voy volviendo cada vez más expertix en un tema que ya debería manejarlo con los ojos cerrados, pero ¿Cómo le explico a una persona normal que lo inevitable era inevitable? 

 Hoy traté pero de todas formas ví que lamentabas todo y no puedo hacer nada más que acompañarte y saber que tengo todos los conocimientos y más para poder estar a tu lado. Nadie te dice como pelear, nadie sabe cómo se lucha, pero hoy escuché una historia muy triste dónde no había voz que la haya contado y entendí que hay muchas personas que están paradas acá en el mismo lugar, somos miles separados pero unidos por una sola cosa...

 No queremos que termine la lucha porque eso significaría dos cosas, o que se ganó la guerra o que se pierde la vida. 

viernes, 23 de octubre de 2020

Es 3 todos los días.

  Siempre que me voy a acostar pienso, hoy voy a llorar y resulta que estoy tan cansada que no tengo ni fuerzas para llorar.

 Es 3 todos los días del mes, no hay otro día más.

domingo, 18 de octubre de 2020

Cómo ciertos días.

  Hay días (como hoy), (como mañana) en donde me pregunto tantas cosas que nunca van a tener una respuesta, no es porque esté haciendo las preguntas equivocadas, es porque esas respuestas escapan de todas las manos posibles en esta tierra.

 Soñé que le pedía al más allá de rodillas, que no se la lleven, que no sufra nunca más y entre tumbas y flores muertas solo había silencio, porque no hay palabras existentes en ningún idioma para responder estas preguntas.

¿Cómo se consuela a un corazón que está roto y sabe que se va a seguir rompiendo?

Sólo los sentimientos pueden llegar a ser una vaga respuesta pero no todos sentimos lo mismo y ahí el problema, no puedo compartirlo con nadie porque nadie siente igual al otro.

El color amarillo es amarillo,

los jazmines tienen olor a jazmines,

pero para vos lo que es amor, para mí es soledad.

viernes, 16 de octubre de 2020

Que tengo miedo a no volver.

  Ella estaba parada en Estomba 3151, en aquel portón verde y en frente de ella había una persona cruzando la calle, en la casa de al lado en la izquierda había otra persona y a la derecha había otra persona más, a las tres personas tenía que decirles algo importante, algo que la quemaba y la consumía  pero solamente podía elegir a una de esas tres personas porque el tiempo corría detrás de ella y sabía que esa decisión iba a marcar su vida.
 ¿Cómo elegir?
 Miró hacia el frente y después a la derecha, cuando miró hacia la izquierda sabía que ya había decidido pero esa persona se estaba alejando, corrió en busca de quien se estaba yendo, ya lo sabía en el momento en que se presentó la situación, su cuerpo la empujaba a seguir corriendo casi por inercia, pero en el camino se olvidó qué era eso tan importante que tenía para decir, parecía una eternidad y la distancia entre los dos se hacía cada vez más grande, pero sabía que tenía que alcanzar aunque sea a mirar su cara una última vez para considerar que ese momento era real pero no lo era.
 Personas de arena empezaron a seguir sus pasos queriéndola atrapar y en cada calle había una caravana de personas impidiéndole el paso, la calle Estomba es en subida, sentía que las piernas se le iban a vencer y así se quedaría el último recuerdo, ver la espalda de la persona que se alejaba. Entendió que lo único que tenía que hacer era quedarse en silencio y darle un último abrazo, cuando finalmente llegó y pudo abrazarlo, sus manos solamente rozaron sus brazos, las personas de arena la consumieron totalmente hasta los dedos que fueron los últimos en sentir esa piel, ese cosquilleo y desapareció en un eterno mar de arena donde se fusionaría hasta ser la nada misma.
 Esa persona nunca se dio vuelta, 
ella dejó de existir y su miedo se volvió realidad
nunca pudo volver.

Hola extraño.

  Estaba sentada al sol en un banco afuera del CBC de Drago, hasta que alguien se sentó al lado mío y me dijo - "hola extraña", a lo que le respondí - "hola extraño", y me preguntó por qué no lo saludé por el día de su cumpleaños, extraño no te conozco, es imposible saberlo y éstos días fueron un infierno dentro del mismísimo infierno que nos toca vivir.

 El extraño me contó que estaba ahí porque estaba estudiando, que compartía el auto con su suegro y no lograba reconocerlo. Siguió hablando y después de unos minutos se percató de la hora y me dijo, - "me voy, pero nos vemos alguno de éstos días extraña". 


Por lejos, el sueño más extraño de todos.

jueves, 15 de octubre de 2020

En el muelle de San Blas

  Había una niña que escuchaba esa canción sobre una mujer que vivía esperando a que su amor regresara del mar y se preguntaba, ¿cómo puede ser que lo siga esperando?
 Esa niña se convirtió en una joven que conoció el amor, pero el amor trágicamente se fue de su vida, así pasó el tiempo, pasaron los años y era menester esperar a que regresara aunque supiera que no regresaría.
 Esa joven se convirtió en una mujer que seguía esperando el regreso del amor a su vida, de ese amor que tanto le embargaba el alma y recorría los lugares donde convergen los cadáveres de los recuerdos, los pasos que dieron juntos y el cementerio de besos que se negaba a olvidar.
 Esa mujer siguió envejeciendo, sabiendo que nunca podría encontrar algo igual en la vida y terminó por enloquecer sabiendo que ese amor marchito se quedaría así por siempre, sabía que el amor no era amor si se alimenta de un solo lado, así que pensó en alimentarlo desde otro espacio donde no habitaran los dolores de saberse abandonada. 
Mientras las plantas revivían, ella moría lentamente en vida y así sucedió, 
dejó esta vida por no saber manejar su amor, por no saber manejar su dolor, 
pero segundos antes de esa tarde de septiembre entendió, 
por qué esa mujer esperó tanto en aquel muelle al que nunca llegó.

viernes, 9 de octubre de 2020

Responsabilidad afectiva.

  Tengo una tendencia a elegir personas que hacen muros entre sus sentimientos y los míos, me atrae el frío, debe ser porque soy totalmente lo contrario a eso y los opuestos se atraen, pero adentro de mi idea del romanticismo y el amor romántico estoy empezando a notar que no quiero tener nada que ver con una persona que no tiene responsabilidad afectiva, eso aplica a todas mis relaciones, ya me cansé de esperar a que todo cambie, el cambio soy yo y digo basta, basta de giladas románticas que lo único que hacen es crear dolor, más dolor y películas de finales abiertos.

 La vida real está para vivirla, no para idealizarla, menos para romantizarla.

martes, 6 de octubre de 2020

Siempre te voy a necesitar.

 Creo que todavía no lloré suficiente las penas que vengo cargando, hay un dejo de melancolía en lo que hago y arrastrar los pies para caminar significa que algo me sigue pensando y no hay suficiente suela para gastar.

 Me siento un rato al sol y las preocupaciones empiezan a atacarme, empiezo a ver qué los pensamientos se chocan unos con otros, pero no llegan a ningún lugar, como si la vida me fuera a dar más tiempo con vos, ah, qué ironía que cuando estaba con vos no supe bien como aprovechar ese tiempo, aunque me diga a mí misma que siempre di lo mejor hasta el cansancio y más allá, siempre vamos a sentir que nos falta algo.

 Hay esperanza me dijo alguien, yo no soy de perderla a la primera de cambio pero hace años viene esta lucha contra bajar los brazos y dejarte ir, sé qué está mal pero no puedo hacerlo, te necesito en mi vida aunque eso suponga dolor y lo entiendo pero no puedo soltarte, no ahora y sé que dentro de poco voy a tener que hacerlo porque sé que tenemos vida para morir, pero algunas personas caminan con la muerte al lado y me lamento por millones de cosas que no están a mí alcance, cómo si algo fuera a cambiar, como si pudiera volver el tiempo atrás y no sé, evitarlo, evitar todo, pero no se puede, nos toca vivir con lo que nos da el destino.

lunes, 5 de octubre de 2020

¿Me creés tan estúpida?

  Aunque a veces corro con ventaja por debajo de los prejuicios, realmente pensaste que no sé lo que es un VPN...

 Las huellas del lobo se reconocen por la marca que dejan al pisar, no podés hacerte pasar por cordero.