Resulta que la cerveza y el vino se hicieron muy amigos míos, el cansancio emocional se volvió físico, me aprieta por todos lados, me hace saber que está ahí pero trato de ignorarlo peleándome con los call centers de varias entidades, moviendo los dedos atrás de una computadora, no fue como ese momento que desde este lugar desvié el IP de alguien con algunos VPN del otro lado del país donde me sentí la chica del dragón tatuado, (tuvo sus consecuencias) pero de todas formas siento que estar sentada atrás de donde estoy y hablando por horas y tecleando por horas y leer autorización tras autorización y esquemas de medicaciones y tratamientos oncológicos me voy volviendo cada vez más expertix en un tema que ya debería manejarlo con los ojos cerrados, pero ¿Cómo le explico a una persona normal que lo inevitable era inevitable?
Hoy traté pero de todas formas ví que lamentabas todo y no puedo hacer nada más que acompañarte y saber que tengo todos los conocimientos y más para poder estar a tu lado. Nadie te dice como pelear, nadie sabe cómo se lucha, pero hoy escuché una historia muy triste dónde no había voz que la haya contado y entendí que hay muchas personas que están paradas acá en el mismo lugar, somos miles separados pero unidos por una sola cosa...
No queremos que termine la lucha porque eso significaría dos cosas, o que se ganó la guerra o que se pierde la vida.
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