Mi ingenuidad es tan grande que pensé realmente que íbamos a volver a empezar, volver a amarnos, no, ya nos amamos, te diste media vuelta y te fuiste, te llevaste mi corazón y parte de mi vida.
No sé cómo sigo con vida si hasta el aliento te llevaste, no dejaste nada, solo un envase lleno de dolor.
Me costó tanto amor dejarte ir y todavía me sigue costando, dónde nos dimos el primer beso, nos dimos el último sellando así el adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario