Me duele toda la piel, toda esa que recorriste con tus labios, con cada beso, voy dejando un camino de falta de cariño, voy escondiendo un llanto de tristeza, ya no siento más ninguno de tus abrazos, porque nunca sé que puede ser el último y me preguntaste que hacía y fui honesta, "memorizando este momento, respirándote, nunca puedo saber si es la última vez y si es la última quiero quedarme a vivir en el recuerdo de tu cuello, en mis labios apoyados en tu piel, en la lágrima que cae, porque algo me dice que este va a ser el último abrazo y por ende el último beso".
Durante las noches, puedo sentir como en un abrazo juntás todas las partes que se separaron durante el día y se juntan con un abrazo dorado digno del sol, porque cuando no hay colores tu dorado me invade y pega mis partes reciclables bien fuerte.
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