Ya no sé quererte, solo sé amarte, me subo al colectivo y busco mi lugar favorito, cerca de la ventana, (un amor de pobre) sé qué voy a pasar por ahí y no vas a estar, tal vez es lo mejor, por la casa rosa con las rejas negras y no van a haber luces de colores, no va a haber nada que la puerta cerrada y las ventanas tampoco me van a decir nada, sólo los recuerdos me van a hablar despacito al oído, nadie va a escuchar, sólo yo.
Me estrujo en el asiento del colectivo, sabía que no tenía que mirar pero miré, me da miedo algún día olvidarme, ¿O no? Me da miedo recordar y que no duela, me da miedo saber que el mundo es tan chico y mi suerte es tan grande, tan grande que a lo que llamé "suerte" en algún momento fue casi un paro cardíaco al pensar que estabas ahí, agaché la cabeza y seguí de largo.
Hoy me preguntaron cómo hacía para que no me temblara la voz para hablar, cómo ponía la cara de póker y la respuesta fue que nadie me puede hacer dudar, pero sí, hay alguien en éste mundo que puede hacerme dudar y es imposible que lo haga.
Jamás se me va a mover un pelo, porque no estás ahí. Ya no estás ahí.
Me estrujo en el asiento del colectivo, sabía que no tenía que mirar pero miré, me da miedo algún día olvidarme, ¿O no? Me da miedo recordar y que no duela, me da miedo saber que el mundo es tan chico y mi suerte es tan grande, tan grande que a lo que llamé "suerte" en algún momento fue casi un paro cardíaco al pensar que estabas ahí, agaché la cabeza y seguí de largo.
Hoy me preguntaron cómo hacía para que no me temblara la voz para hablar, cómo ponía la cara de póker y la respuesta fue que nadie me puede hacer dudar, pero sí, hay alguien en éste mundo que puede hacerme dudar y es imposible que lo haga.
Jamás se me va a mover un pelo, porque no estás ahí. Ya no estás ahí.
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