miércoles, 2 de octubre de 2019

La generación sin sueños.

 Te pregunté que querías ser de grande y me dijiste que en el campo no hay sueños, solo pobreza, que ponían los zapatos arriba del techo de chapa para esperar a los reyes magos a la noche y amanecían llenos del rocío, que sí se compraba algo, era porque se necesitaba, no conocían el significado de la palabra "regalo", las navidades sin regalos, sin comida, semana santa igual, que nunca habías soñado con ser alguien o algo, que caminaban descalzos, le pregunté a él lo mismo y la respuesta fue casi igual, sólo quería irse de Tucumán y cagarlo a trompadas a su papá, pero nunca soñó con ser nada ni nadie y así creció y hoy no es nadie.
 Se me estrujó el corazón mientras me contaban sus historias, porque me acordé de mí mamá, tampoco tenía sueños, ambiciones, llegó a Buenos Aires con hepatitis A, 35 kilos y tan flaca como nadie se imagine, mientras me iban contando la historia de mí mamá y de cómo le robaron el sueldo de cuando trabajaba en una fábrica de telas, con ese sueldo iba a comprar su medicación, lloraba de la impotencia, yo por adentro también lloraba por ella y me remonto al ahora, lloro de la impotencia, sin sueños, sin aspiraciones más que vivir y está ahí en esa terapia intensiva como si no fuera nadie, como si nadie la recordara, como si fuera solo una consecuencia más de alguna historia trágica que alguien cuenta con tristeza.
 Lo peor de ésta historia es que estoy muy enojada, quiero conocerte más y cada vez que lo voy haciendo siento mucha pena por vos, por todo lo que pasaste y lo que seguís pasando, porque te amo y si pudiera daría la vida por vos y por lo que significás para mí. Cada vez te vas deteriorando más, cada pedazo que te sacan es una parte que me arrancan, no sé cómo poner en palabras todo el enojo que siento, porque no hay un culpable para todo lo que está pasando y sigo enojada y no te merecés eso ni nada de lo que está pasando.
 Te miro y a pesar de todo sonreís como si eso fuera a tapar el sol, a veces desesperás, ¿Pero quién no se desesperaría en tu lugar?
 Tal vez ahora tenés un sueño, y es salir de ahí viva y que todo se termine, ser feliz, ¿Quién sabe? Si sólo podés decir unas pocas palabras del dolor que sentís.
 Te amo, los amo, a pesar de que nunca tuvieron sueños, tal vez por eso cargamos con todos los sueños que nunca tuvieron, porque nos corresponde cargarlos, nos corresponde cumplirlos.

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