Si fuera por mí, me quedaría en mi casa todo el día sin salir, comiendo galletitas, pero, ¿Dónde está mi casa?
Gran dilema.
Ésta nunca fue mi casa y mi casa a la que pertenecía ya no pertenezco más, ni las llaves me quedaron. Cuando salí de mi internación le dije implícitamente a mi madre si no me podía quedar unos días en su casa y me dijo "andá a tu casa que te están esperando". Eso dolió un montón, como si hubiera seguido el castigo por lo que había pasado.
Entonces, ¿Dónde está mi casa?
Dónde hay 4 gatos, 3 kilos de milanesas de pollo, dónde duermo del lado derecho de la cama y lleno el izquierdo de migas para vengarme, dónde te odio, te odio profundamente y no se lo puedo decir a nadie más que a mí porque no sé por qué. Dónde salgo al balcón casi desnuda a fumar a la noche cuando te dormís y después me baño, dónde me aseguro que te duermas primero y no me vayas a molestar ni tocar un pelo, pareciera más la casa del terror que la mía, pero sí, es mí casa.
Gran dilema.
Ésta nunca fue mi casa y mi casa a la que pertenecía ya no pertenezco más, ni las llaves me quedaron. Cuando salí de mi internación le dije implícitamente a mi madre si no me podía quedar unos días en su casa y me dijo "andá a tu casa que te están esperando". Eso dolió un montón, como si hubiera seguido el castigo por lo que había pasado.
Entonces, ¿Dónde está mi casa?
Dónde hay 4 gatos, 3 kilos de milanesas de pollo, dónde duermo del lado derecho de la cama y lleno el izquierdo de migas para vengarme, dónde te odio, te odio profundamente y no se lo puedo decir a nadie más que a mí porque no sé por qué. Dónde salgo al balcón casi desnuda a fumar a la noche cuando te dormís y después me baño, dónde me aseguro que te duermas primero y no me vayas a molestar ni tocar un pelo, pareciera más la casa del terror que la mía, pero sí, es mí casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario