Cada vez que nos vamos de algún lugar, algo dejamos ahí, algo perdemos pero algo ganamos, algo nos llevamos sólo para cuando volvamos a ese lugar extrañemos lo que fuimos algún día que ya no existe.
Nadie es resistente a esta premisa, porque siempre volvemos a los lugares en los qué amamos, a veces hay una fuerza oculta que nos hace volver, otras veces es solo un lugar por el que pasamos y le préstamos especial atención pero después seguimos el viaje.
Muy lejos estoy de esos lugares que se llevaron demasiado (no por decir todo) y tuve que empezar de cero, de nuevo, pero esta vez como yo y no como algo colectivo, como si esos lugares en donde construí sueños, futuros inciertos, sentimientos, fueron también los que me despojaron de todo y hasta de mí, porque entendí que para seguir adelante no podía seguir siendo esa persona.
A veces sí, lo admito, me extraño un poco pero por más fuerza que haga parecen recuerdos sin sabores, sin olores, recuerdos sin colores, estoy muy lejos de ese pensamiento, estoy tan lejos de todo por meterme en un abismo adentro mío que por momentos no sé cómo salir de acá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario