A veces pienso y siento que si tuviera otro nombre, que sí pensara de otra manera, que sí fuera más flaca, si tuviera otra cara, si fuera inteligente, si fuera capaz, si tuviera fuerza, si tal vez fuera de otra manera, si pudiera borrar todo lo que fui y lo que soy podrías amarme como se merece ser amado alguien, pero eso solo pasaría si volviera a nacer en otro lado, en otro lugar, en otro país, en otro tiempo, en otro contexto.
Volver a nacer sería una gran solución a todas las penas y vergüenzas que me persiguen por las noches y a veces no puedo callar, por ser tan cobarde, por ser tan como soy.
No puedo sentir orgullo ni de mi nombre, ni de mi presente o pasado y menos de lo que va a venir en el futuro, de lo que fui capaz porque nunca fue suficiente para nadie, ni para mí, no soy ejemplo de nada y no dejé ninguna huella, pareciera que no pisé este mundo y nadie se va a acordar de mí cuando me vaya y voy a ser olvidada como a las cuestiones triviales de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario